Una comunidad a otra

carcel

José Mario Aguilera ArmendárizUna comunidad a otra 

Dentro, me adentro, por ti, hasta donde sea y por lo que sea. Mañana escaparemos, veremos una vez más la luz del día, comeremos algo más que sobras. Nos daban carne de rata con sangre de otro animal, algo que le agregaba variedad y misterio. Por cartas hemos planeado el escape, me decías que dejara de escribir, soñar, desear. Ni nos molestamos en contar los días con líneas en la pared, bien sabíamos que la longitud de esa rayita era una magnifica broma de lo que dura un día, ojala y se pasaran así  de rápido. 

Las cartas han tenido efecto, tardío, doloroso, pero podremos salir mañana. No crean que nuestro abogado-porque hace tiempo tuvimos uno- es el que nos sacará de aquí y dichas cartas van dirigidas al juez, no. Donde estamos simula ser una cárcel de gobierno, seria, con sus vigilantes, su cámara de gas, silla de choques, su narcomenudeo, vecinos con privilegios, pero esa máscara se cae mientras vas bajando las escaleras. A nosotros nos puedes encontrar en una esquina del ultimo piso… eso qué importa. 

Las cartas fueron, porque la última ya llegó, bolas de papel que aventábamos por un microagujero. Nuestro mejor amigo las leía, contestaba y con  diminutas flechas regresaban al mismo agujero. Mi mano es flaca flaca, huesuda y entra por ahí, al principio me lastimaba pero de tanto hacerle se modificaron mis huesos como  los de las japonesitas con su culto a los piecitos. 

¿Cómo sé que le llegó la última y más importante carta? Porque me respondió con flechas con puntas envenenadas en vez de periódico con tinta roja, también instrucciones para hacer armas, polvo para explosivos; mapas en miniatura. 

Ya está todo listo, vamos. La celda está abierta, es de noche, nuestro amigo ha decapitado a la mayoría de los vigilantes, vemos cómo corre la sangre ya que el fondo de la cárcel está inclinada, una cabeza también rueda simulando esas bolas de las películas del Viejo Oeste; aquí también hay una calma con suspenso, nosotros no somos grandes pistoleros ni arqueros pero con eso nos hemos armado. Hasta nos habíamos tardado en escapar, celdas contiguas están vacías por escapes, unos exitosos otros horriblemente fallidos. El más joven llegó muy envalentonado, su historia se sabía a voces antes que lo aventaran de cabeza contra su pared de ladrillo. Mató en defensa propia, su familia fue quemada viva, intento huir, agarró un lápiz y se lo enterró directo al ojo del criminal, luego un abre-cartas simuló ser un cuchillo de pastel y como si fuera el acto más fácil le rebanó la tapa del cráneo. Su casa ardía en llamas, cargó al asesino y lo aventó al fuego. Según por la brutalidad de su defensa era en cierta medida culpable. Todos nos preguntábamos culpable de qué, pero así es nuestro sistema legal. Los derechos humanos dejaron de existir hace mucho, los últimos años estos defensores ya estaban del lado del ejército, del poder.
La ONU se dio cuenta de su inutilidad y se rindió, con el tiempo desapareció, todos haciendo guerras, Medio Oriente medio conquistado.
 

Con nuestras armas corremos hasta que las piernas no den más de si. Saltamos cadáveres, seguimos los sonidos que en la carta dijo nuestro amigo que haría, golpeando tubos, paredes, explotando lugares; de esa forma nos va creando la ruta. Las armas .nos sugirió que las cargáramos, por si en algún momento no puede eliminar a los principales, por si uno sin un brazo nos quiere matar con el revólver que carga en el bueno, o por si los verdugos nos persiguen con hachas, un flechazo certero lo mataría. Por el momento sólo hemos matado a dos, gente ensangrentada que sin cerebro sigue órdenes, nos vieron correr, ese par, y nos lanzaban tubos, cuchillos. A mi compañero uno le llegó al antebrazo, otro me rozó la ropa. Fingimos tener pericia en esto de las flechas y les disparamos, él mió dio en el pecho, el de él en la frente.  

Vamos llegando, no flaquees, estamos a nada. Oímos el grito de nuestro amigo a lo lejos. El fuego, el humo no nos dejan ver, pero él está del otro lado. Es impresionante como todos los presos son flacos,  se pueden morir de hambre en cualquier momento, de una gripa. Los privilegiados quieren seguir ahí con celulares. Mueven todo y afuera el primero que se los encuentre y reconozca, los mata. Uno que otro salió de su celda para huir con nosotros, empezaban a correr y sus piernas crujían, se desplomaban. 

Veo, veo, la calle y su bullicio, veo nuestra libertad, espero que valga la pena salir de aquí. 

 

 

Holas esta es la version corregida todavia falta la aumentada je.

que les vaya bien

Anuncios

Acerca de desordenliterarioymas

table.lfmWidget20070723170711 td {margin:0 !important;padding:0 !important;border:0 !important;}table.lfmWidget20070723170711 tr.lfmHead a:hover {background:url(http://panther1.last.fm/widgets/images/en/header/chart/recenttracks_regular_black.png) no-repeat 0 0 !important;}table.lfmWidget20070723170711 tr.lfmEmbed object {float:left;}table.lfmWidget20070723170711 tr.lfmFoot td.lfmConfig a:hover {background:url(http://panther1.last.fm/widgets/images/en/footer/black.png) no-repeat 0px 0 !important;;}table.lfmWidget20070723170711 tr.lfmFoot td.lfmView a:hover {background:url(http://panther1.last.fm/widgets/images/en/footer/black.png) no-repeat -85px 0 !important;}table.lfmWidget20070723170711 tr.lfmFoot td.lfmPopup a:hover {background:url(http://panther1.last.fm/widgets/images/en/footer/black.png) no-repeat -159px 0 !important;} intereses en literatura, musica, comics y videojuegos, tambien todo lo derivado de ellos.
Esta entrada fue publicada en cuentos. Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a Una comunidad a otra

  1. De una prisión a otra: de la de celdas y barrotes a la de espacios abiertos y mentes cerradas

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s